Multimediático: Información e internet

Reclutar emprendedores aceleran los cambios en las empresas

Emprendedores

“Los emprendedores siempre buscan el cambio, responden a él y lo explotan como una oportunidad”. –Peter Drucker

En los últimos años la visión de los empleadores respecto a las aptitudes que valoran de sus empleados ha venido variando. El emprendimiento, o mejor dicho, la capacidad de generar nuevos proyectos que se transformen en nuevos servicios o productos de forma independiente, comenzó a ser valorado por las grandes corporaciones.

Comprender esto, debe despreocupar a aquellas personas que estudian o trabajan y tienen una buena idea para un negocio, pero no se atreven a dar el paso de ir por ella por el miedo a no poder reinsentarse en el mercado de trabajo. “Mejor ganar experiencia y montar el negocio propio luego”, suelen pensar.

Pero los que antes conocíamos de forma despectiva como el “matatigre” o el trabajador “freelance“, recientemente comenzaron a tener cabida en las grandes empresas en cargos o posiciones de vanguardia. Entendiendo que –obviamente- la organización debía  amoldarse a estas nuevas personalidades disruptivas del orden corporativo, y que estas son profesionales formados en la identificación de oportunidades y creación de alternativas para generar valor.

Las corporaciones, como cualquier otra entidad social, presentan limitaciones y trabas para la innovación. Desde la falta de visión, hasta el miedo al cambio; pasando por la falta de procedimientos para generar innovaciones de forma sostenida, o la lucha de poderes entre gerencias. Estos profesionales ayudan a aliviar estas barreras.

El “emprendedor corporativo” comenzó a emerger como figura gerencial importante en los últimos años y ha comenzado a cambiar la dinámica en las mismas empresas, que ahora valoran no solo que tenga ideas, sino que sea capaz de impulsarlas, de ser autocrítico y de asumir riesgos.

Si antes, para contratarle a usted en una trasnacional en un cargo gerencial veían en qué Universidad había estudiado y en qué otras grandes empresas había comenzado a hacer carrera; ahora, la modesta iniciativa que tuvo con sus compañeros de clases y que no llegó a nada, puede ser el elemento diferenciador de su hoja de vida.

Un emprendedor con experiencia fracasada es además mejor valorado. Si ha logrado entender e internalizar el por qué de sus pérdidas previas, se supone que no debería volver a cometer el mismo error.

Es así como las buenas ideas para negocios, productos o servicios que se suponen generan los emprendedores son apreciadas. Pero más aún su capacidad de liderazgo, su visión particular, la entrega y la capacidad de asumir riesgos gerenciales que otros no están dispuestos a tomar y la capacidad de resolver problemas de forma autónoma.


Leave a Reply